9.8.08

Cristina Peri Rossi


Nació en Montevideo (Uruguay) en 1941 y en 1972 se exilió a España. Está considerada como una de las escritoras más importantes en lengua española tanto por su obra narrativa como por su poesía.








XXIII

Y vino un periodista de no sé dónde
a preguntarnos qué era para nosotros el exilio.
No sé de dónde era el periodista,
pero igual lo dejé pasar
El cuarto estaba húmedo estaba frío
hacía dos días que no comíamos bocado
sólo agua y pan
las cartas traían malas noticias del Otro Lado.
“¿Qué es el exilio para usted?” me dijo
y me invitó con un cigarrillo
No contesto las cartas por no comprometer a mis parientes,
“A Pedro le reventaron los dos ojos
antes de matarlo a golpes, antes,
sólo un poco antes”
“Me gustaría que me dijera qué es el exilio para usted”
“A Alicia la violaron cinco veces
y luego se la dejaron a los perros”
Bien entrenados,
los perros de los militares
fuertes animales
comen todos los días
fornican todos los días,
con bellas muchachas con bellas mujeres,
la culpa no la tiene el perro,
sabeusté,
perros fuertes,
los perros de los militares,
comen todos los días,
no les falta una mujer para fornicar
“¿Qué es el exilio para usted?”
Seguramente por el artículo le van a dar dinero,
Nosotros hace días que no comemos
“La moral es alta compañero, la moral está intacta”
rotos los dedos, la moral está alta, compañero,
violada la mujer, la moral sigue alta, compañero,
desaparecida la hermana, la moral está alta, compañero,
hace dos días que sólo comemos moral,
de la alta, compañero,
“Dígame qué es el exilio, para usted”

El exilio es comer moral, compañero.


LOS EXILIADOS

Persiguen por las calles
sombras antiguas
retratos de muertos
voces balbuceadas
hasta que alguien les dice
que las sombras
los pasos las voces
son un truco del inconsciente.
Entonces dudan
miran con incertidumbre
y de pronto
echan a correr
detrás de un rostro
que les recuerda otro antiguo.
No es diferente
el origen de los fantasmas.


PERI ROSSI, Cristina. Estado de exilio. Madrid: Visor Libros, 2003.

28.7.08

Un día más con vida

A grandes rasgos podríamos describir a Rysard Kapuscinski (1932-2007) como una lupa humana que supo extraer los pequeños detalles de acontecimientos políticos, económicos –humanos– de todos los continentes menos Oceanía, el único al que no destripó el sentido de su historia inmediata. En Un día más con vida se adentra en el esqueleto humano de la guerra civil de Angola, polarizada en el bando del Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA) y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) en un extremo, y el Movimiento Para la Liberación de Angola (MPLA) en el otro. Los primeros obtuvieron el apoyo de EE. UU. y el ejército sudafricano defensor del apartheid. El segundo, de tendencia marxista, fue ayudado por Cuba, que en su programa de solidaridad internacionalista proveía básicamente a los angoleños de uniformes cubanos con tal de atemorizar al adversario.



Ávido de experiencias, el tema de la vida de Kapuscinski, como él mismo asegura en Lapidarium IV –libro en el que recoge los pensamientos excluidos de sus reportajes– son los pobres. La pobreza es lo que este polaco, tras vivir 27 revoluciones y 12 frentes de guerra, entiende por el término eufemístico de “Tercer Mundo”: no es un término geográfico (Asia, África, América Latina) y ni siquiera racial (los denominados continentes de color) sino “un concepto existencial”. Indica precisamente la vida de pobreza, “caracterizada por el estancamiento, por el inmovilismo estructural, por la tendencia al subdesarrollo, por la continua amenaza de la ruina total, por la difusa carencia de soluciones”. Son pocos los periodistas que se atreven a analizar la pobreza en todas sus facetas sin la cínica máscara de quien busca un reconocimiento por ello. Kapuscinski bebía, comía (cuando tenía qué comer), dormía y vivía como lo hacen los protagonistas de sus reportajes, pobres generalmente secundarios para periodistas europeos. Rompe con el convencionalismo de la profesión desde el momento en que devora todo cuanto se cruza en su ángulo de visión para digerirlo después con la mente. Su ámbito de trabajo es la calle, su habitación, el mercado lleno de miseria africana. La capacidad de análisis, forjada en la época del confuso socialismo real y las atrocidades de la II Guerra Mundial en su ciudad natal, está siempre presente en las reflexiones de este polaco que comenzó su carrera como reportero casi sin pretenderlo. Una vez pudo huir de la censura a la que estaba sometido en Polonia, se dirigió a países cuya desesperación no era menor. Estos son, como muestra en sus libros, los contextos que mejor comprende y asimila. Desde El emperador, basado en el emperador etíope Haile Sessalie, hasta Ébano, una compilación de vivencias en sus viajes al continente africano, Kapuscinski brinda al lector la posibilidad de comprender el mundo a su manera.

Un día más con vida no es una explicación de la superestructura diplomática de la guerra de Angola, sino el reflejo de las vidas cruzadas por la guerra civil provocada por la descolonización portuguesa. Soldados angoleños, niños arrojados a las armas, portugueses al borde del exilio, parientes bajo la capa de enemigo, civiles confusos e ignorados…, todos ellos forman parte de la explicación que Kapuscinski hace de la guerra de Angola. Los hechos se convierten en novela autobiográfica y su narratividad hace que el lector, lejos de contentarse con una explicación coherente –lo único que suelen ofrecer los libros que explican una guerra–, busque entender, con la garantía de una narración primera persona, a la sociedad angoleña. lector comprende a través de los ojos de Kapuscinski. Se adentra en su vida.

¿Estamos entonces ante una autobiografía, un texto periodístico o una novela de aventuras? Un día más con vida lo es todo a la vez y nada por separado. Cada capítulo es un amplio reportaje informativo aderezado con la perspicaz mirada de Kapuscinski, quien refleja un estilo rebelde, auténtico e incomparable de escribir, capaz de tocar cualquier extremo de la escritura. Abofetea la rancia teoría del periodismo objetivo y deja claro que la unión entre escritura informativa y escritura creativa es más que posible. Es necesaria. Él mismo enseñaba a sus alumnos de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano –creada y presidida por su amigo Gabriel García Márquez­– a utilizar la poesía como un ejercicio lingüístico con el que beneficiar a la prosa. “Yo no soy esencialmente poeta, pero la poesía es irrenunciable para mí. Requiere una concentración lingüística extrema y eso beneficia a la prosa. Mi prosa ha de tener música, y la poesía es ritmo”, dice en Los cinco sentidos del periodista.

Decidido a alejarse de los hoteles destinados a los periodistas, el elegido mejor periodista polaco del siglo XX y reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación en 2003, utiliza la intuición y la empatía como sus dos principales herramientas de trabajo. Intuición para moverse por Angola a mediodía, cuando los combatientes no atacarán “recibiendo los latigazos de un viento tórrido”. Empatía para poder humanizar a los supuestos verdugos y comprender que las historias no están divididas en buenos y malos como, inmersas todavía en el escenario de la Guerra Fría, muestran exageradamente las películas americanas. Ser empático, sin embargo, no significa no decantarse a favor de un bando u otro: Kapuscinski da su apoyo al Movimiento Para la Liberación de Angola (MPLA). Eso sí, con tal de recibir lo mismo de ellos. De otra forma, no hubiera podido moverse con seguridad por los frentes ni conocer al presidente del movimiento, el poeta Agostinho Neto. Tampoco hubiera podido sentir el mismo alivio que sus camaradas cuando amanece después de una batalla y están un día más con vida. No obstante, el seguimiento del conflicto al lado del MPLA no impide que la polifonía sea un continuo en la obra, convertida así en un conglomerado de voces rescatadas del viento y entrelazadas en prosa. Kapuscinski nos acerca a una guerra que, como todas, criminaliza a los que no pueden hacerse oír masificándolos en cifras que intentan hablar por ellos. La imagen de la Guerra, según dice el escritor con una sinceridad y un realismo atroz que apela sin tapujos al lector, es intransferible: “no se puede transmitir ni con la pluma ni con la voz ni con la cámara. La guerra es una realidad sólo para aquellos que están apresados en su interior, sangriento sucio y repugnante. Para otros no es sino una página en un libro o unas imágenes en una pantalla: nada más”.

Que la Historia, la política, la reflexión, la poesía y el Periodismo se unan en la prosa de Kapuscinski no es nada trivial en el estilo de este licenciado en Historia que piensa que el pasado ha de interpretarse a través de las herramientas cognoscitivas que se utilizan para entender el arte. El mundo contemporáneo, dice, sólo puede comprenderse usando “un globo terráqueo giratorio” y “contemplando el escenario en el que vivimos desde diferentes puntos de la Tierra”. Los angoleños, al intentar comprender su país tras la Guerra Civil que lo ahogó, seguramente se preguntarían por qué desde Occidente se comercia con los dirigentes corruptos que se han adueñado de los recursos naturales que deberían enriquecer a todo el país en su conjunto. O por qué avanza la ciencia sólo para países ricos, mientras que Angola ve morir a buena parte de la población por epidemias de enfermedades infecciosas cuyas medicinas están privatizadas por los mismos que compran diamantes y petróleo a precios irrisorios a los dirigentes corruptos. Kapuscinski ya no está para contemplar sus ruegos y contextualizarlos en el papel. Las letras que hablan de su situación tampoco llegan a una sociedad en su mayoría analfabeta. Por suerte, en el mundo occidental sí podemos leer las obras de este reportero –considerado ya una reliquia en el mundo del Arte– y, al menos, comprender la situación de los africanos conociendo su pasado reciente. Un día más con vida, junto a Ébano y otros tantos del autor, es una herramienta fundamental para no caer en el egocentrismo que acecha a la población occidental.

28.6.08

Abu Reina

Alejandro Bruzual recoge en Abu Reina retazos de las atrocidades que se cometieron en Abru Ghraib. El hilo conductor es la figura de Lynndie England, la soldado condenada a 3 años de cárcel por torturar y abusar de presos iraquíes, famosa por fotos como esta:



Tratar a un musulmán como a un perro es lo más humillante que se le puede hacer. El perro es considerado un animal impuro: si su saliva toca alguna parte del cuerpo deben lavarse rápidamente; si hay un perro cerca no pueden rezar; si el animal come de un recipiente, éste debe ser lavado 7 veces para eliminar las impurezas, etc. Se rechaza a los perros incluso como animal de compañía, porque donde hay un perro no hay ángeles. El miedo que siente ese hombre podría ser comparable al que los occidentales sentimos con la muerte.


ABU REINA

Mural para Lynndie England,
una muchacha cualquiera



El espectáculo... es vida concreta
de todo lo que se ha degradado en universo especulativo
.
Guy Debord (1967)


NIÑOS DE BAIYI

Niños de Baiyi
En el norte de Irak.

Fuentes oficiales en Tikrit informaron
Que tropas estadounidenses detuvieron a cinco niños
Sospechosos de actos terroristas.

Niños de Baiyi,
en el norte de Iraq.


OBEDIENCIA

El periodista Burhan Fasa
vio soldados desesperados
en Faluya
que entraban a las casas
y mataban a la gente
porque no obedecía sus órdenes

el periodista aseguró
que
simplemente
no comprendían
ni una sola palabra en inglés


MANUAL DE INSTRUCCIONES

El general de División Abed Hamed Mowhoush murió asfixiado
Mientras lo interrogaban.

Framk Spinner lo niega:
“Sufría de arritmiacardiaca
y no aguantó el estrés del interrogatorio”.

El suboficial mayor Lewis Welshofer Jr. está acusado de su asesinato.

La fiscalía dice que Mowhoush fue maniatado, introducido en un saco de dormir y que murió con el oficial sentado encima de él.

También se usó cable eléctrico, pero no se especifica cómo.




Selección del poemario disponible en http://www.rebelion.org/docs/68710.pdf
Por cierto, en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) hay hasta el 6 de julio una exposición de Fernando Botero sobre Abu Grhaib. Muy ilustrativa, muy dura.

20.6.08



Te muerdes las uñas histéricamente
mientras piensas en cómo él vería el sol
descender por el edificio de enfrente
desde esta ventana,
un cuadro inmóvil en tu habitación, donde
ahora las de los pies, luego el cuero cabelludo
sufrirán tu maniqueísmo, esa absurda
manía de tocarte
por carencia
de caricias;

entonces un soplo de aire destroza la infraestructura
de ese museo posmodernista, tu habitación construida
con teorías y leyes sin operar, textos, papeles que se vuelan;
las paredes se caen,
y los vecinos gritan
es el Apocalipsis, ¡el Apocalipsis!
en el edificio de enfrente hay una chica
tocándose las uñas, el cabello y la moral
tirada en la cama resignada parece que
intenta dormir
mientras las paredes se caen
no hay cuentos ni crítica, ni novela negra ni fábulas
es el Apocalipsis, esa ignorante
(ni ensayo ni poesía ni tratados sobre el amor)
se aferra al cojín
(ni antologías, compilaciones, boletines oficiales)
pensando que fingirá
sin manual de instrucciones, sin índice ni epílogo, sin retórica ni ¡basta de autoayuda!

se abraza al cojín pensando que él también
fingirá que le quiere


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Foto: Sasha Borodinova
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13.6.08

Fragmentos de sabiduría: Antonio Méndez

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Pues sí, cada una tiene sus neuras. Y la mía es la de la naturalización. Se puede entender a partir del texto que sigue. Es un pequeño fragmento de un gran ensayo de Antonio Méndez Rubio titulado La apuesta invisible (vaya, el titulo ya dice bastante.. :P), en el que conjuga los estudios culturales con la crítica política y social.
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La ideología masiva, en el sentido que usaría Williams de “modo entero de vida”, se presenta así como en el caso de Disney acorazándose en una oficialidad pública que la naturaliza como instrumento de poder. Esta naturalización, concebida como tendencia a no reconocer los propios intereses o la propia naturaleza ideológica, creo que puede compendiarse en cuatro grandes pilares de lo que, según esto, podría considerarse una ideología de la no-ideología: la (no) ideología de la competitividad, la (no) ideología del consumo, la (no) ideología de la tecnología, la (no) ideología del imperio. La competitividad actúa como valor dinámico, componiendo una dialéctica entre exclusión social e individualismo posesivo en la que éste funciona de forma compensatoria, prometiendo todo aquello que evacua la lucha por no quedar fuera de juego (confianza, estabilidad de los vínculos, solidaridad...). Como en el diseño estándar de los concursos televisivos, al mejor estilo Gran Hermano o también (más suave y metódicamente) Operación Triunfo, la convivencia y el apoyo mutuo sólo pueden ser un pasaje temporal, sometido a la implacable mecánica de la nominación. Este tipo de programas masivos renueva con ello la vitalidad de la nueva Sociedad Titanic, es decir, aquella que ha naturalizado como nunca la feroz ley del “sálvese quien pueda”.
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MÉNDEZ RUBIO, Antonio. La apuesta invisible. Cultura, globalización y crítica social. Montesinos (Ensayo), 2003

25.5.08

Wu Ming 7: El agujero






Detesto el barniz que escribe la mañana

en una tabula rasa
vivo
esperando a que la suerte dibuje algo

arranco capas
a la plastificada realidad : sólo
estirar de la esquina y despegar
las falsedades que nunca cuestioné

queda el vacío de las cuencas que sin ojos
buscan morfina para tu insistencia:
.................no hay
.................detrás

es insostenible la decadencia
en la basura de imágenes
con las que patinar sobre el muro anti-súplica
mientras cargo a la espalda mi historia
reivindicando todo lo que nunca nombras
que no existe más que lo que se ve
................recuerdo
lo que soy

y en la noche mis ojeras se alimentan
de pestañas de mimbre entrelazadas,
granos soberbia en el café,
posos sin futuro

y tú no lo sabes
pero la oscuridad me escribe a mí

en frío negro
devoro el límite dejando va-
cías mis cuencas vacías
en esta decadencia insostenible cuyo agujero

no hace más que absorber







Foto: Indiana Caba

23.5.08

Buen rollito

The Cat Empire- The car song

(¡¡El Imperio del Gato se enfrenta a su sórdido pasado en un combate sin igual!!)



COACH S. FREUD
Says his players will not find happiness if they are beaten by their past

(ENTRENADOR S. FREUD
Dice a sus alumnos que no encontrarán la felicidad si su pasado les golpea)

16.5.08

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Dios vende estabilidad
y vajillas de cocina............en escaparate
una nueva vida: ya es verano
también bajo alcantarillas y boquetes

Juzgado Supremo Tribunal
luchando por la propiedad privada
toga para torear
a la abuela que se queda sin casa;
miente la democracia
europea, nacionalidad de metal y Eurovisión,
y leyes según economía del tiempo:
sin referéndum, sin derechos, sin título
inmigrantes fuera
porque defendemos la educación:
teorías y estudio sobre cómo pagar
prácticas en paro

quieren lágrimas inermes
alegrarse por la pena
porque da pena lo indefenso:
no se pegará fuego
a los antidisturbios que cercan la comunidad;
pocos se asoman a las alcantarillas
y sólo los boquetes cortan la circulación
de los buenos ciudadanos

Los antidisturbios disuelven una manifestación en defensa del Cabanyal



Calle de la Reina (CABANYAL). Estas son algunas perspectivas de la barrera de antidisturbios que aislaron a casi 300 manifestantes que protestaban el pasado martes contra la destrucción del barrio y las expropiaciones forzosas que están recibiendo los propietarios –en su mayoría, personas mayores que han vivido ahí toda su vida y solo cobran la pensión. Los policías impidieron la entrada al tramo donde se realizaba la concentración, además de pedir el carné de identidad a cada una de las personas que nos acercamos. Su excusa era que los organizadores no habían pedido permiso al Ayuntamiento y por tanto era una manifestación ilegal (paradójica expresión). Se impondrán sanciones por incumplimiento de la ley de reunión que pueden ir de los 300 a los 3.000 euros, lo que entraría dentro de la campaña de desprestigio y marginación que el Ayuntamiento lleva contra el Cabanyal –degradado en extremo– y contra cualquier colectivo que defienda los derechos de las personas que viven en él. La prolongación de Blasco Ibáñez se ha convertido, después de 10 años de protestas, en un proyecto personal de Rita Barberá, que no parará hasta destrozarlo todo (apostilla: ¿sabe lo suyo el Papa?).

6.5.08

Te voy a decir por qué me acuesto tarde:

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La imagen de un niño
jugando por la falda
de la montaña
sólo desaparece de madrugada,
cuando los camiones
recogen la basura





de Torre Eiffel de Valencia, Insomnio ed.
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