18.4.10

El pastel


Gentlemen, there is more in heaven and earth
than is dreamt of in our philosophy.
BRIGGS, Twin Peaks 2x09


Le miraba con escepticismo mientras sorbía café. Hubiera escrito todo lo que sabía en una servilleta como una poeta bohemia de no haber caído en la cuenta de que él también sabía. Sabía por qué ambos habían pedido café en lugar de una cerveza, y por qué hablaban de ese maldito libro en lugar de preguntarse por las vísceras. Ambos sabían el porqué. La diferencia es que él interpretaba muy bien su papel: el personaje nunca se quedaba sin guión, éste se escribía cada noche por al menos cuatro manos, y luego todos esos literatos se quedaban en la mesilla hasta que el día volviera a hacer los 360º. Panero, Céline o Bukowski eran algunos de los autores que se encontraban detrás de aquel guión bien hilado.

Le quería aplaudir. Nunca nadie se ciñó tanto a un papel sabiendo que nunca lo romperá. Yo, sin embargo, sí lo hice. De hecho dejé de seguirlo durante la misma época en la que empecé a probar las drogas. Obviamente, no seguirlo conllevaba esporádicas crisis en las que rayaba la locura y la genialidad a partes iguales. Gracias a ello descubrí el pastel, un pastel enorme relleno de frutas troceadas y con generosa nata por fuera. Una noche, tras haber tomado una magdalena de marihuana con una coreana cuyo pirri en el pelo no hacía más que tambalearse enigmáticamente, le dije a Lola, la otra asistente a la fiesta: “todo es un escenario, todo es un puto escenario”. Las casas eran 2D y los carteles luminosos del kebab lucían con mucha más fuerza que la luna (o el reflejo del sol en la luna), caminábamos sin más y hablábamos sin mirarnos a la cara. Repetí mi magnífico descubrimiento un par de veces más con voz convincente y luego reí a carcajadas hasta no poder sostenerme en pie. Esa noche incluso llegué a comer la fruta de dentro del pastel, pero al final tuve que vomitarla en violentas sacudidas. Ambas lo hicimos. Era, en realidad, demasiada responsabilidad.
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Foto: nocturno de Ámsterdam

4 comentarios:

Decorador de exteriores dijo...

Muchas cosas: la cita, que descubrí que no era original de Twin Peaks porque la recordaba como intro de Fear of the Dark de Iron Maiden, es de Hamlet. Chéspier.
Otra cosa: lo mejor que se puede hacer con la fruta troceada es vomitarla. Y otra cita de JRJiménez cuando viajó a NY: ¿Esto es la luna o un anuncio de la luna?
Más cosas: aferrémonos al 2D. Avatar Kills.
VIste Avatar?

Mayka dijo...

Gracias por la aclaración. Antes de poner la cita yo también tuve la curiosidad de buscarla en el google. La primera entrada, en efecto, era una donde se recuperaba un fragmento de Shéspir. Aún así, preferí dejar la referencia de Twin Peaks porque: a)me siento más sincera indicando la fuente donde lo descubrí (sobre todo cuando no he leído a Shakespeare) y b)creo que toda referencia cambia el significado según en el contexto en el que se utilice, y esta frase en concreto se reveló ante mí como la explicación que los guionistas daban a la paradoja de que un agente del FBI utilice técnicas oníricas para resolver un caso. Es decir, en ese contexto es en el que encontré la relación con el texto que sigue a la cita.

Respecto a Avatar: me gustó verla, pero fue más por el sitio en el que la vi (el Tucinski, en Ámterdam) que por la película en sí. Nada que objetar al 3D, siempre y cuando sea real y no un timo. Están intentando ofrecer algo más a lo que podemos descargarnos por Internet. No me parece mal, pero todavía les hace falta pulir la técnica si es que quieren seguir cobrando tanto.

La peli la definiría como sensibloide pro-belicista con aires ecologistas cuya visión del indígena es la del "buen salvaje"; unos salvajes que, lejos de ser autosuficientes, necesitan un guía (que, casualmente, es un ex soldado) que les diga qué hacer. A mí me gustó mucho la crítica que hizo Javier Ocaña:

"Avatar es una parábola militarista, muy del estilo del director de Terminator y Aliens, disfrazada de pacifismo new age, que pretende cobrar carta de trascendencia a través de la duración. Avatar está protagonizada por unos seres de otro planeta creados por un departamento artístico de dudoso gusto estético y escasa creatividad. Avatar contiene una metáfora contra la invasión de territorios y civilizaciones ajenos, explicitada en dos chistes malos sobre la guerra preventiva. Avatar cuenta una historia de amor interracial con cursilería de folletín. Avatar tiene un aspecto de videojuego perpetuo con el que la audiencia no puede interactuar".

Y para terminar: eres Hernán?

;)

F. Belanov dijo...

Me vendió el "viste".

Mayka dijo...

Jajajajaja